En su coche rojo último modelo, Jordi llegaba a su casa a eso de las cuatro menos cuarto y se sonreía en el espejo retrovisor al haber sido un día bastante completito en el trabajo. Ahora empezaba el fin de semana y tenía la máxima de "voy a conquistar la noche", tenía esa filosofia hedonista de los catalogados de "Peter Pan" y le daba igual lo que dijeran de el. Se lo pasaba en grande pasando de chica en chica, de cama en cama como cantan los Café Quijano y de eso no había duda que disfrutaba.
Subiendo las escaleras y con un plato ya encima de la mesa, ya sabía como era su madre con los horarios, se sentó y bebió un vaso de agua. Se le hacia raro beber agua aconstumbrado a su cerveza pero no era plan delante de sus padres de ir bebiendo a las cuatro de la tarde, para eso tenía una noche bien larga para dar rienda suelta a sus actitudes de borrachuzo.
No sabía con quien iba a quedar de eso se encargaban sus amigos. Sus más íntimos eran compañeros de universidad que quemaban literalmente la noche en las discotecas de la marítima barcelona. El se sabía muchos y la mayoría, tal como decía, en compañía de alguna mujer. Eran su perdición.
Hacia ya que no tenia una relación estable pero tampoco la echaba de menos. Prefería salir y disfrutar con los colegas a verse subyugado por una relación asfixiante con una novia. De echo decía que la palabra NOVIA no estaba en su diccionario y que proclamaba cuando podía que ser soltero era la mejor manera de pasar la vida. A veces se lo planteaba dada su edad, uno ya estaba rondando la treintena y aunque se podía conservar bien, echaba en falta la compañía de alguna chica que de verdad le gustara, pero no era el caso y todavía no encontraba su media naranja. Y mira que lo intentaba pero eso del compromiso...lo evitaba sutilmente porque en realidad le aterraba.
Acababa su último bocado cuando escuchó la cancioncilla de un sms del movil, sería algun colega quedando ya por la noche para ir de bares. No se equivocó. Tenía plan y desperezándose, se fue par su habitación encendiendo la pantalla de su monitor.
Con la mirada perdida iba imaginando como sería la chica con la que iba a pasar la noche...¿rubia, morena?
viernes 5 de febrero de 2010
Noches
Copyrigth
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domingo 31 de enero de 2010
Blue Light of February
Mientras sentía como los problemas me iban ahogando y la terapeuta me hacía aún más sentir esa desazón, me di cuenta que todo ella era culpa de mi poca capacidad de decir las cosas cuand debía.

Copyrigth
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Un dia poco asertivo
Quitándose el flequillo de la cara y dando una calada a su cigarro rubio, Meli pensó que quizás su vida estaba yéndose por un camino secundario que no le era de su agrado. Eso de pasar una noche medio en vela pensando y meditando en como pasaban sus días no le gustaba en absoluto. Prueba de ello eran las recientes pesadillas y el dolor de cabeza que la martilleaba cuando se ponía estresada por sus problemas, tanto laborales como personales.
Y es que Meli a pesar de ser una persona muy emocional también era controladora y reprimida de sus impulsos lo cual la llevaban a una contradicción continua y lo pasaba realmente mal cuando veia las consecuencias de sus actos. No era capaz de decir no y si lo hacía, era de una forma algo histriónica y casi infantil lo cual la crispaba y enfadaba.
Así se encontraba mientras estaba sentada en el bar habitual, revisando su agenda a las once y poco de la mañana y acabándose ya el cigarro de una manera rápida y seca, era su forma de expresar que no estaba del todo centrada, un vivo reflejo paraverbal de que quería acabar con las cosas que le molestaban y no podia cerrarlas.
Su agenda aquella mañana era escueta, se lo había propuesto asi para no pensar demasiado y pasarse un hora entera escribiendo sobre ella misma en su libreta rosa de aquel laboratorio que jamás contaba con ella a la hora de dar regalos. Cosas del marketing, no mola eso de dar regalitos a quien no tiene la potestad de medicar. Y ella no podia al igual que casi todos sus compañeros. Pero en ese momento poco le importaba si le daban o no obsequios, lo que le molestaba era que le estaba costando mucho ordenar sus pensamientos y con seriedad anotó sus objetivos de aquella semana:
- Hacer la compra económica y sin pasarse con los dulces
- Comprar las entradas ya que si no se agotarán
- Llamar a mis padres e ir a cenar el fin de semana
- Gestionar las facturas del mes
En cuanto pasaba a su tema más personal algo la afligía. Pensaba en que no podía ser asertiva y le hubiera gustado que el dia anterior no hubiesen pasado tantas cosas que se escapaban a su control. Si hubiera dicho que no a tiempo ahora no se estaría comiendo la cabeza ni intentando solucionar ese problema con una simple negativa.
Y es que ya es hora de que Meli, la emocional y la visceral sea capaz de decir que NO cuando toca.
Copyrigth
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viernes 22 de enero de 2010
Compañeros de rutina
La sala de reuniones ya ocupada por los cuatro componentes del equipo dejaba un intenso olor de café a todos los que estaban alli sentados. Era una habitación pequeña y de forma cuadrada pero llena de muebles y objetos prácticos. Además cada uno tenía algo personal suyo lo cual la hacía más acojedora. Por ejemplo, se podía ver la taza de dinosaurio de Jordi en el armario-estanteria blanco de la esquina. También podia verse las carpetas de Ana, los bolis de Lucía y las chaquetas de Meli, como siempre en el perchero de la entrada.
La sala era presidida por una gran mesa de madera redonda de color blanco y ellos, como cada mañana, tenían ya su sitio organizado y pensado para sentarse. Cada uno ocupaba una silla que habían elegido por azar o porqué no había habido más remedio al ser el último en ingresar en el equipo, como le ocurrió a Meli.
Mientras iban llegando uno a uno los compañeros de trabajo, Meli se sentía algo cansada por no haber dormido bien y haber madrugado mucho. Ultimamente le pasaba eso, se sentía algo nerviosa y los problemas le sobrecargaban. Pero estaba ahi con su café en la mano esperando a los demás y empezar asi la reunión de rigor de las ocho.
Primero llegó su compañero de zona, Jordi y se sentó con su café con leche humeando. Estaba también comentando que tenía sueño y que nada más llegar a su casa, se haría una siesta de escándalo, de esas de pijama y camita. Rieron, se llevaban bien y cualquier cosa graciosa les parecía que distendía el ambiente tenso que se había formado ultimamente con el equipo.
Jordi era un chico de los que se catalogan de normales, del montón pero su personalidad tranquila, su manera de hablar y mirar lo hacían irresistible para muchas mujeres. No era el caso de ninguna de sus compañeras de trabajo ahora mismo pero ellas también eran conscientes de que el chico tenía un carisma algo excepcional para la edad que tenía.
Caia bien a todo el mundo, jamás se enfadaba y siempre tenía una idea diplomática para arreglar los problemas. Era inteligente, más bien astuto pero no sabía como manejar a las mujeres, su punto débil pero a la vez, su gran pasión.
De Meli, en cambio, se diria que era guapa. Una de esas chicas que no te fijas en un primer momento porque no llaman la atención pero que en cuanto la conoces se hace entrañable por su buen humor, su paciencia y el poco egoismo que corría por sus venas. Era menuda, apenas llegaba al metro sesenta y tenia una sonrisa agradable. Hacía reir a la gente y estaba rodeada de ella a cada momento. Sociable y algo despistada, sabía también manejar situaciones aunque no era capaz de ocultar su inseguridad cuando le atacaban frente a frente. Era una tarea pendiente para ella.
Ana era la más mayor del grupo pero a la par la más infantil. Su carácter dominante contrastaba con su dulce voz aniñada y casi siempre conseguía lo que quería. Luchaba por sus ideales y demostraba a todos que ella era capaz de todo. Era por eso que la gente no la soportaba y se corrían rumores muy feos acerca de lo cruel que podía llegar a ser si se lo proponia.
De ojos pequeños y graciosos rizos pelirrojos, era una mujer muy cambiante pero sincera y decidida.
La última compañera era Lucía, una chica alta, rubia y de largas piernas que perfectamente podría haber sido modelo si se lo hubiera propuesto. Ella sabía que podia manipular a los hombres y sobretodo los de rango y sacaba partido de ello. Muy lista y audaz, tambien conseguia sus propositos pero más sutilmente y de una manera que a nadie le gustaba: jugando con el enemigo. Tenía pocos amigos y era mas bien hogareña. Su imagen era la de una pija con todas las letras y que defendia al explicar como se lo pasaba de bien en ambientes de dinero y gente de alta sociedad. Le encantaba, era su vida de niña bien.
Pese a que cada uno de ellos era diferente en cuanto a personalidad, todos tenian en común la empatía, la paciencia y la capacidad de escuchar a personas que una persona de a pie se negaría rotundamente. Ellos trabajaban en casas de enfermos donde el caos, la desorganización, la agresividad, las drogas y la desesperanza reinaban ante todo. Ellos eran capaces de hablar y entender el porqué una persona no quería salir de casa porque lo estaban amenazando de muerte sin tener una base logica. Ellos no sabian que era el estigma social de la esquizofrenia ni tampoco pensaban que un trastorno de personalidad fuera alguien pesado y dificil de aguantar.
Ante todo, eran profesionales que entraban en el terreno de un enfermo donde de todo podia pasar y aunque ean conscientes, amaban su trabajo por encima de todo.
Pero aún era demasiado pronto para pensar en el día que les esperaba asi que Meli empezó a comentar las noticias mas impactantes que habia leido en el diario o en sus programas de Zapping favoritos. Rieron y más tarde empezó la reunión, otra mañana fría de Enero en una salita cualquiera de un hospital.
Copyrigth
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lunes 11 de enero de 2010
¿Que me han traido los Reyes?
Pues muchisimas cosas, aqui las enumero:
Un pequeño Pony lila
La Shera, compañera guerrera de Heman
Copyrigth
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miércoles 6 de enero de 2010
Primeros de año
Como buena entrada de año y siguiendo mis fieles principios, ya han ocurrido el 75% de cosas que siempre me pasan tras pasar la nochevieja y el año nuevo, es decir:
-He pillado una borrachera considerable a base de chupitos
- No sé como he llegado a casa a causa de un desfase nocturno
-He dormido fuera de casa
-En mi casa seguimos siendo un número impar a la hora de comer
-Sigo preocupada por mi inestabilidad laboral
-Pienso en que debería cambiar mi vida por una mas tranquila
Y luego llegó a la conclusión que ha sido una fantastica semana de empiece del año 2010 y más contenta que una perdiz me voy a dormir, pensando en lo que puede ocurrir mañana.
Un punto positivo al optimismo!
Copyrigth
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jueves 31 de diciembre de 2009
Se te echa de menos Marc!
Copyrigth
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martes 29 de diciembre de 2009
Mírame
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